Fondo Vanegas Arroyo y Posada

Biblioteca Rafael Montejano y Aguiñaga

 

El Fondo Vanegas Arroyo y Posada es un acervo conformado por impresos populares de fines del siglo XIX y principios del XX publicados por la casa editora de Antonio Vanegas Arroyo. El Fondo contiene aproximadamente 180 impresos entre los que se encuentran principalmente el formato de hojas volante y cuadernillo con muy diversas temáticas. Los impresos han sido digitalizados en óptima resolución para su consulta en línea, lo que ha dado como resultado un archivo digital de 1,435 imágenes de alta resolución. A estas digitalizaciones se integran otras 681 imágenes, correspondientes a 98 impresos que se encuentran en diferentes fondos de la Biblioteca Nacional de México (13 pertenecen al Fondo Contemporáneo y 85 al Fondo Reservado), para conformar un Fondo con total de 2,116 digitalizaciones al momento.

Estos materiales, además de recoger diversas expresiones de la cultura popular y registrar entrecruzamientos con géneros de la literatura tradicional hispánica (como el corrido, la leyenda, el cuento, la adivinanza, entre otros), permiten conocer, en buena medida, la idiosincrasia y la visión de mundo del público lector y oidor de la época. En este sentido, los materiales que conforman el Fondo son una valiosa fuente no sólo para los estudios literarios sino, en general, para aquellos realizados desde las ciencias sociales y las humanidades.

 

Fondo Vanegas Arroyo y Posada

Origen de los impresos del Fondo Vanegas Arroyo y Posada

Los ejemplares de los impresos populares que conforman el Fondo Vanegas Arroyo y Posada han sido localizados y recopilados, desde 2017 a la actualidad, por la Dra. Danira López Torres, investigadora del Programa de Estudios Literarios de El Colegio de San Luis, en colaboración con la dirección de la Biblioteca Rafael Montejano y Aguiñaga a cargo de la Dra. Norma Gauna. En una primera etepa, dicha colaboración se dio por medio del proyecto “Impresos populares del
México de entre siglos (XIX-XX): hojas volantes tremendistas de Vanegas Arroyo” y, posteriormente, a través de una segunda etapa del proyecto, que amplía la investigación de las publicaciones de la imprenta, denominado “Impresos populares del México de entre los siglos (XIX-XX): la imprenta de Vanegas Arroyo”, ambos a cargo de la investigadora Danira López.

En cuanto al origen de los materiales que integran el Fondo, son tres las principales fuentes de donde provienen los impresos: Anticuario Alberto Escobar, localizado en la colonia Portales, en la Ciudad de México: La librería de viejo, El Estanquillo Errante, ubicada en la colonia Narvarte poniente, en la Ciudad de México; y el Archivo familiar Chávez-Cedeño, consultado por mediación de Inés Cedeño Vanegas, bisnieta del editor. Paralelamente se adquirió la digitalización de los impresos de la casa editora localizados en las diferentes colecciones de la Biblioteca Nacional de México, con una óptima calidad de imagen. 

Catálogos del Fondo Vanegas Arroyo y Posada

Con el apoyo de Isabel Alvarado Pérez, becaria de investigación del proyecto,  se elaboró un catálogo de los materiales localizados y adquiridos, dónde se registran algunos datos básicos de los impresos: título, subtítulos, pie de imprenta (que puede incluir editor, año, ciudad, grabador), tamaño, tipo de papel y otra información relevante para la consulta como son los anuncios publicados, donde aparecen títulos de impresos a la venta, precios, puntos de venta, autores, entre otros.

Posteriormente, una vez conformado el catálogo y con el objetivo de brindar un óptimo mantenimiento a los impresos adquiridos por el proyecto “Impresos populares del México de entre siglos: hojas volantes tremendistas de Vanegas Arroyo, se decidió entregarlos en donación a la Biblioteca Rafael Montejano y Aguiñaga de El Colegio de San Luis, donde actualmente se resguardan y se facilita su consulta por medio del catálogo en línea (https://biblio.colsan.edu.mx/).

La imprenta popular mexicana de Antonio Vanegas Arroyo

La imprenta de Antonio Vanegas Arroyo fue una de las más prolíficas en cuanto a la producción y difusión de impresos populares en el México de entre siglos, que funcionó bajo la dirección del editor desde 1880 hasta 1917, año en que fallece Vanegas Arroyo (n. 1852). Posteriormente, su funcionamiento quedó a cargo de la familia como Tipográfica o bien Testamentaria de A. Vanegas Arroyo hasta aproximadamente la segunda década del siglo XX. El periodo de producción de la imprenta abarcó dos importantes momentos de la historia del país, la última etapa del Porfiriato y la Revolución mexicana. El contenido temático de los impresos da cuenta de estos y otros acontecimientos históricos de carácter nacional e internacional, así como también de temáticas y géneros de lo más diverso. 

Entre las principales imprentas populares decimonónicas destacan la de Sixto Casillas, cuyo funcionamiento se ubica a mediados del siglo xix, le sigue la de Antonio Vanegas Arroyo, hacia fines del siglo xix y las primeras décadas del xx, y posteriormente la de Eduardo Guerrero (1863-1959), que funciona a partir de principios del siglo xx y se mantiene durante todo el siglo.

Impresos Populares de
Antonio Vanegas Arroyo

Los impresos populares son productos culturales provenientes de formas de transmisión masiva y estandarizante -como observa Aurelio González, a quien sigo en estas líneas-, producidos principalmente en los centros culturales hegemónicos con presencia significativa en los medios de comunicación, procedentes de la imprenta, como son los pliegos sueltos, hojas volantes, folletos, cancioneros, entre otros; y que constituyen el género literario que reconocemos como literatura de cordel.

Los impresos producidos por la casa editora de Antonio Vanegas Arroyo son publicaciones hechas en papel de ínfima calidad, que estaba al alcance de un público muy amplio por su bajo costo. Estos materiales se vendían en la misma imprenta, en la calle, los mercados, las ferias, afuera de las iglesias y en general en lugares de afluencia popular; por lo regular, se leían o cantaban en voz alta, acompañados muchas veces por músicos, y la gente -en su gran mayoría analfabeta- los compraba con el fin de memorizarlos y reproducirlos.

La amplia oferta del editor contemplaba sobre todo dos principales formatos, las hojas volantes y los cuadernillos, y abarcaba una variedad temática que incluía: cuentos, teatro, adivinanzas, canciones, corridos, noticias tremendistas o Ejemplos, juegos de mesa, recetarios de cocina, bordado, crianza de canarios, cartas amorosas, interpretación de sueños, magia y hechicería, entre muchos otros temas. Vanegas Arroyo logró conformar una serie de colecciones entre las que destacan la Colección de cuentos para niños, Colección de cartas amorosas, Colección de monólogos. El placer de la niñez, Colección de Comedias para niños. Galería de teatro infantil, entre otras.

Un importante atractivo de venta de estos impresos fueron los grabados que, junto con los títulos muchas veces escandalosos, encabezan las publicaciones. Dichos grabados estuvieron primero a cargo de Manuel Manilla (1830-1895), quien elaboró para la imprenta a partir de 1882 y durante toda esa década y, posteriormente, de José Guadalupe Posada ()1852-1913), quien colaboró con Vanegas Arroyo hasta su fallecimiento.